Somos Navakarana
En Dhatri, somos pioneros en Navakarana Vinyasa, y es el método que aprendemos en nuestra práctica y nuestras clases. Somos el primer estudio en Valencia que enseña el método completo.
¿Qué es el método Navakarana?
Es un método de yoga dinámico y estructurado donde respiración, movimiento y atención se integran en secuencias progresivas, dando lugar a una práctica precisa, consciente y en constante evolución.
Se inspira en la precisión del vinyasa tradicional y en la expresividad del movimiento, integrando influencias de la danza clásica india, el trabajo somático y la repetición consciente como vía de aprendizaje corporal.
Consta de 12 series estructuradas que rotan según el calendario lunar, trabajando de forma progresiva una zona del cuerpo diferente en cada fase. Su característica más distintiva es el uso de una guía con un ritmo marcado y el canto de mantras, que coordinan la respiración y el movimiento de todos los practicantes y los llevan a un estado de meditación en movimiento.
Se hace camino al andar
Sus principales beneficios
Fortalecimiento integral
Mejora la fuerza física a través de secuencias desafiantes que involucran todo el cuerpo.
Mejor movilidad
Aumento de la amplitud del rango del movimiento anatómico, ganancia de flexibilidad y mejora del equilibrio.
Conexión cuerpo-mente
Actúa como una «meditación en movimiento», aumentando la concentración y reduciendo el estrés.
Respiración y ritmo
Utiliza la respiración sincronizada (vinyasa) para mejorar la circulación energética y calmar el sistema nervioso.
Desarrollo espiritual
Fomenta la paz interior y el autoconocimiento, sincronizando las prácticas con los ciclos lunares.
Mejora del descanso
Ayuda a mejorar la calidad del sueño gracias a su enfoque holístico.
Cómo es una clase
El espacio está preparado para recibiros: la música ya suena y el cuenco en su sitio. Recibiros y preguntaros cómo estáis forma parte de cada clase. En esos minutos previos, algunas personas toman asiento y entran en su propio estado pre‑práctica, regalándose unos instantes de silencio.
Cuando llega el momento de iniciar la sesión, os invito a cerrar los ojos y llevar la atención al aquí y el ahora.
Realizamos un barrido mental por el cuerpo, afinando la percepción y habitando el momento presente: samasthiti.
Cada clase tiene sus matices, pero mantiene una misma intención: ofrecernos este espacio para conectar respiración, cuerpo, mente y, como me gusta decir, también el alma.
Me gusta sentir cómo está el grupo y guiaros hacia lo que necesitáis, incluso cuando aún no sabéis identificarlo. Ese es mi papel.
Cerramos la sesión con la postura de savasana, soltando el control del cuerpo y dejando que la respiración se asiente. Siempre terminamos agradeciendo a la práctica y al cuerpo lo que nos han permitido hoy.
Hay un pequeño gesto que comparto en este momento, pero prefiero que lo descubras cuando vengas. Se entiende mejor cuando se vive.