Mi forma natural de estar en el mundo es cuidar. Antes de dedicarme al yoga lo hacía como enfermera, pero también fuera del hospital: acompañaba a pacientes, compañeros, amigos y familia con la misma entrega. Sostenía, estaba disponible e intentaba ofrecer calma cuando alrededor había ruido.
La pandemia llevó ese rol al límite. Seguí adelante porque era necesario, siempre había alguien que necesitaba ayuda. Luego, la vida me paró de golpe. Una caída. Una baja obligada.
Esa pausa fue un silencio que no había elegido pero que necesitaba. Un espacio para escucharme, para entender mis límites y para descubrir que había otras formas de vivir y de acompañar.
Dhatri nace de ese proceso: de haber sostenido mucho, de haberme roto, de haberme reconstruido y de haber entendido que el cuidado empieza dentro. Hoy acompaño a otras personas desde ese aprendizaje, con la misma vocación de siempre, pero con una mirada completamente distinta.
dhatri es mi refugio. También puede ser el tuyo